Entender el dolor articular: indicios por la mañana, indicios por la tarde y todo lo demás

El dolor articular es el motivo más habitual por el que se deriva a las personas a un reumatólogo. Mis pacientes adultos pueden describir su dolor con gran detalle: ardor, punzada, presión, rigidez, opresión, dolor sordo, dolor punzante. Los niños, con su propia creatividad, dicen que su articulación les parece un helado, que unos extraterrestres les pinchan con agujas o que hay bichos trepando por dentro.

Pero aquí está la buena noticia: una simple pregunta suele indicarnos cuál es la causa.

 

Artritis frente a otras causas: Empieza por preguntar: «¿Cuándo aparecen los síntomas?».

La palabra «artritis» significa, literalmente, inflamación de una articulación. Existen dos categorías principales:

  • Artritis inflamatoria (por ejemplo, artritis reumatoide, artritis psoriásica, artritis idiopática juvenil)

    – Provoca una inflamación visible relacionada con un ataque autoinmune a la articulación: se observa hinchazón, calor, enrojecimiento y un dolor intenso.

  • Artrosis ( artritis degenerativa)

    – Provocado por el desgaste del cartílago. Puede resultar doloroso, pero provoca poca o ninguna inflamación visible ni activación inmunitaria.

Aunque hay muchas razones por las que una articulación puede doler —desde lesiones hasta trastornos nerviosos—, el momento en que aparecen los síntomas suele ser revelador.

Los pacientes con artritis inflamatoria suelen despertarse con la sensación de que tienen las articulaciones «pegadas».

Este fenómeno de gelificación se produce cuando el líquido sinovial de la articulación se espesa durante la noche. La rigidez matutina suele durar una hora o más, y mejora con el movimiento y el calor.

Ejemplos de la consulta:

  • Una mujer con artritis reumatoide tiene dificultades para abrocharse la blusa o abrir los tarros para el desayuno. Conducir hasta el trabajo le resulta doloroso hasta que sus articulaciones «se despiertan».

  • Los niños rara vez hablan de «rigidez», pero los padres notan que cojean por las mañanas y que el cojeo va remitiendo a medida que avanza el día. Un corredor de campo a través con artritis juvenil corría bien en casa tras un calentamiento a fondo, pero bajaba el ritmo en las competiciones fuera de casa tras un largo y frío viaje en autobús.

Si el dolor aumenta con la actividad → Piensa en la osteoartritis o en una lesión mecánica

Por el contrario, la artrosis y las alteraciones mecánicas de la articulación (incluidas lesiones como esguinces, distensiones, roturas de menisco y fracturas) provocan más dolor durante o después de la actividad.

El dolor empeora al caminar, subir escaleras, cocinar, escribir a máquina o jugar al golf, y mejora con el reposo.

Este es el típico caso de «la tía Bertha tenía artritis de cadera y necesitaba una prótesis», debido a una enfermedad degenerativa de la cadera.

La osteoartritis suele afectar a las articulaciones que soportan peso —rodillas, caderas, columna vertebral— y a los dedos. La rigidez matutina es leve y breve.

Cuando las articulaciones parecen normales, pero te duelen por todas partes

Hay personas que sufren un dolor intenso y generalizado sin que se observe hinchazón, enrojecimiento ni lesión.

Sus articulaciones parecen normales en las pruebas de imagen y en la exploración física, pero el dolor es muy real.

Este es el ámbito de la amplificación central del dolor, que incluye afecciones como la fibromialgia y otros síndromes de dolor crónico. El problema subyacente es un procesamiento anómalo del dolor en el sistema nervioso.

Entre los indicios de que el dolor se debe a un procesamiento anómalo del dolor se incluyen síntomas que varían de un día para otro, aparecen y desaparecen de forma impredecible, cambian de localización o de naturaleza, empeoran con el estrés y suelen ir seguidos de malestar post-esfuerzo (las personas se sienten mal tras realizar un esfuerzo).

El tratamiento de este tipo de enfermedades se centra en la conexión entre el cerebro y el cuerpo, más que en las articulaciones en sí mismas, y puede incluir:

  • Ejercicio aeróbico regular

  • Terapia cognitivo-conductual

  • Terapia de reprocesamiento del dolor

  • Medicamentos que atenúan la transmisión del dolor (por ejemplo, los IRSN, los gabapentinoides)

Puntos clave para pacientes y familiares

  • La rigidez matutina (más de 1 hora) y la hinchazón son indicios de artritis inflamatoria.

  • El dolor que empeora con la actividad y mejora con el reposo sugiere que se trata de artrosis o de causas mecánicas.

  • Un dolor generalizado y persistente con articulaciones normales puede ser indicativo de fibromialgia o de sensibilización central del dolor.

En resumen:

En lo que respecta al dolor articular, el momento en que aparece es clave para el diagnóstico.

Si notas rigidez matutina prolongada, hinchazón persistente o dolor generalizado sin causa aparente, una evaluación reumatológica puede ayudar a determinar la causa y a iniciar el tratamiento adecuado lo antes posible.

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Bueno… ¿Qué es exactamente un reumatólogo?